El pasado mes de abril del año en curso se dio a conocer que la cuidad de Shenzhen estaba recibiendo mucha prensa internacional después de convertirse en la primera ciudad de China en prohibir el consumo de gatos y perros.
De hecho, la nueva ley no está dirigida específicamente a gatos y perros, sino que describe qué tipos de animales se pueden comer y cuáles no.
Los animales que si se pueden ingerir es el ganado, las aves de corral, animales acuáticos, pero los gatos y los perros no están en dicha lista, así como tampoco los animales exóticos como murciélagos, pangolines y civetas.
La regulación de Shenzhen amplía la prohibición nacional de China sobre el comercio y el consumo de animales salvajes en febrero después del brote de coronavirus, que se cree que comenzó en un mercado de Wuhan.
Esta nueva ley prohíbe también el sacrificio de animales en público o en el hogar, así como los mercados donde se venden animales salvajes para el consumo.
Aquellos que quieran comer carne tendrán que ir a carnicerías legítimas o supermercados.
