Conoce el mahi mahi

El dorado, también conocido como mahi mahi (en Hawaii) y delfín (en el resto de EEUU) es uno de los trofeos de pesca codiciado por los practicantes de la pesca deportiva.

El dorado es un pez que vive alrededor de 5 años y crece muy rápido. Llega a pesar entre 15 y 30 lbs, aunque se han pescado dorados de hasta 80 lbs. La combinación de su rápido crecimiento y el tiempo de vida hacen que el mahi mahi sea un pez voraz.

El dorado parece torpedo en el agua ya que alcanza hasta los 50 nudos de velocidad al nadar y puede dar un espectáculo acrobático cuando muerde el anzuelo. Es su color dorado con verdes azulados a los lados, los que le dan su nombre.

Los especialistas aclaran que, si el pescador no practica el catch and release, el animal pierde sus brillantes colores ‘casi de inmediato’ tras ser pescado.

Características del pez Dorado

El dorado macho se caracteriza por tener una frente plana y son más grandes que las hembras. Y es de los peces más buscados por los practicantes de la pesca deportiva por su delicioso sabor. Su carne es blanca, firme y más dulce que otros peces marinos.

¿De qué se alimenta el pez dorado?

El dorado es un predador muy agresivo y se alimenta de una gran variedad de peces y va desde pulpo, calamar, pez volador, atunes e incluso dorados jóvenes.

El dorado por lo regular se alimenta en la superficie, así que va a buscar la sombra de cualquier cosa que encuentre flotando en la superficie, como por ejemplo boyas, troncos o cualquier objeto flotante como el sargazo que además de la sombra también le sirve como fuente de alimento, ya que ahí encuentra peces más pequeños, que viven en este habitad flotante, de los cuales se va a alimentar.

¿Dónde se encuentra?

Al dorado lo puedes encontrar en cualquier parte del mundo donde haya aguas tibias. En México particularmente en el Golfo de California, hasta Costa rica y de regreso, por el Atlántico, caribe Golfo de México.

Hasta hace unos meses estaba en riesgo de ser comercializado. La propuesta de la liberación del pez dorado a la pesca comercial es un riesgo ya que cabe la posibilidad que esta especie vaya a la desaparición por la pesca desmedida. “Por otro lado representaría beneficiar a grandes empresas pesqueras propietarias de embarcaciones mayores, sería condenar a la extinción a la vaquita marina y la totoaba, además de atraer otros problemas ambientales.

Liberar el pez dorado dejaría en huesos a la industria turística nacional. El turismo requiere de una política de Estado seria y comprometida, que motive su desarrollo y su crecimiento”, así lo dijo Luis Humberto Araiza López, secretario de Turismo, Economía y Sustentabilidad (SETUES), del estado de Baja California Sur.

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