Cleo, una labrador de 4 años de edad que se había perdido, viajó 91 kilómetros desde su actual hogar en Kansas para volver a la casa donde vivía antes; en Missouri.
Michel, el nuevo dueño de la casa que había sido de la familia de Cleo, la encontró acostada en la cochera y sin collar pero muy bien arreglada para haberse perdido, por lo que de inmediato la llevó al veterinario para revisar si contaba con un chip de identificación que pudiera tener datos sobre sus dueños.
Para fortuna de la perrita, sí traía un chip que permitió conocer el nombre de su dueño y ser identificado por la esposa de Michel, quien dijo recordar que era el antiguo inquilino de su casa.
Michel y su esposa con el nombre que consiguieron a través del chip de la perrita, buscaron en facebook a su dueño, dando con una publicación de éste donde posteaba la búsqueda de Cleo; poniéndose de inmediato en contacto con él para darle la noticia de que tenían a su perrita.
La sorpresa para ambas familias fue el cómo es que Cleo había recorrido tantos kilómetros y que quizá tuvo que cruzar un río o un puente con mucho tráfico para llegar a su anterior casa.
“Es un misterio, algo que probablemente nunca sabremos», dijo Michael.
Pero no importa cómo o por qué hizo el viaje, su dueño dijo que está contento de haberla encontrado.

